Devolución del céntimo sanitario: casi cinco años después de solicitarse la devolución el TEAC devuelve al interesado a la “casilla de salida”

El Diario La Ley de hoy publica una interesante resolución del TEAC, de 24 casilladesalidade abril de 2014, que examina los requisitos para solicitar la devolución de ingresos indebidos por el “céntimo sanitario”.

El procedimiento tiene su origen en una solicitud de devolución de ingresos indebidos instada por la empresa que soportó el impuesto ante la Dependencia Provincial de Aduanas de la Delegación de Madrid de la Agencia Tributaria el 19 de octubre de 2009; esto es, después de que la Comisión Europea dictara un dictamen motivado advirtiendo a España de que el citado impuesto contravenía la Directiva de Impuestos Especiales, pero antes de que el Tribunal de Justicia declarase el incumplimiento del Derecho Europeo [sobre la sentencia puede consultarse este post].

La Dependencia Provincial desestimó la solicitud considerando que el Dictamen de la Comisión no resultaba vinculante para la Administración española. La entidad interesada interpuso reclamación económico-administrativa ante el TEAC el 18 de diciembre de 2009. El Tribunal notificó a la entidad interesada la puesta de manifiesto del expediente para que realizase alegaciones el 17 de octubre de 2012 (es decir, casi tres años después, cuando el plazo para resolver una reclamación económico administrativa es de un año.

Año y medio más tarde (el 24 de abril de 2014) el Tribunal Económico-Administrativo considera que, tras la Sentencia del Tribunal de Justicia de 27 de febrero de 2014, As. C-82/12, Transportes Jordi Besora, procede la devolución del tributo repercutido (solicitando la rectificación de la autoliquidación), siempre que se cumplan los requisitos previstos en el art. 14.2.c) del Reglamento General de Revisión. En palabras del TEAC esto supone que “la repercusión se haya efectuado a través de factura o documento sustitutivo, que las cuaotas indebidamente repercuidas hayan sido ingresadas y no hayan sido devueltas por la Administración tributaria a quien se repercutiero o a un tercero y que el obligado tributario que haya soportado a repercusión no tuviese derecho a la deducción de las cuotas soportadas”.

Pues bien, concluye la resolución, “el cumplimiento de los requisitos anteriores es una información que no consta en el expediente, por lo que este Tribunal Económico-Administrativo Central no se encuentra en condiciones de saber si efectivamente procede o no la devolución solicitada, pues desconoce si concurren los requisitos que abren paso a la misma. En estas circunstancias procede devolver el expediente a la oficina gestora con el fin de que ésta determine si se cumplen los requisitos anteriores y, de ser así, ordene la devolución solicitada; mientras que, en caso contrario, la deniegue”.

El art. 55.1 del Reglamento General de Revisión señala que “el Tribunal [Económico-Administrativo] podrá solicitar que se complete el expediente, de oficio o a petición de cualquiere interesado”. Sin embargo, el TEAC no ha considerado oportuno aplicar este precepto, sino que ha eestimado preferible devolver el expedinte a la oficina gestora para que sea ésta quien vuelva a decir sobre la solicitud que desestimó en 2009.

En definitiva, el interesado solicita en 2009 la devolución de unos ingresos indebidos que ascienden a 179.871 euros. La Agencia Tributaria rechaza su petición. El intresado recurre ese mismo año ante el Tribunal Económico-Administrativo Cental, que tarda casi tres años en poner de manifiesto el expediente y año y medio más en resolver … para concluir que,  aunque en línea de principio, el interesado tiene derecho a la devolución, no puede resolver sobre el fondo del asunto porque el expediente está incompleto.

Según la Sentencia del Tribunal de Justica de 27 de febrero de 2014, que declara la incompatibilidad del “céntimo sanitario” con el Derecho Europeo,  “no puede admitirse que la Generalitat de Cataluña y el Gobierno español hayan actuado de buena fe al mantener el IVMDH en vigor durante un período de más de diez años”. No estoy en condiciones de juzgar la buena o mala fe del Tribunal Económico-Administrativo Central (seguramente existen circunstancias que desconozco), pero sí quiero apuntar que -a la vista de lo sucedido- nuestro sistema de recursos presenta serios problemas. Y no sólo para los recurrentes: los intereses de demora que lleve consigo la futura devolución (interés legal incrementado en un 25 por 100) los pagaremos todos (remito en este punto a la certera crítica del profesor Rozas Valdés).

Muchas gracias al profesor Federico Garau (Conflictus Legum) por facilitarme esta interesante resolución.

J.A. Rozas Valdés escribe en FiscalBlog sobre “La pacificación del sistema Tributario y la Reforma del Económico Administrativo”

El profesor José Andrés Rozas Valdés, Catedrático acreditado en la Universidad de Barcelona, ha rozaspublicado en FiscalBlog un interesantismo comentario sobre La pacificación del sistema Tributario y la Reforma del Económico Administrativo.

Para animar a leerlo en su integridad, reproduzco uno de los párrafos:

“¿Se ha calculado, alguna vez, lo que le cuesta al Estado el mantenimiento de toda la elefantiásica estructura de justicia económico y contencioso administrativa? Tal vez sí, lo desconozco. Pero sobre todo, ¿se ha calculado lo que nos cuesta a los contribuyentes en intereses de demora lo que hemos de pagar en todos los casos, a todas luces excesivos, en los que se condena a la AEAT –por haber hecho las cosas mal- a devolver lo ilegalmente cobrado? Eso sí lo sé: y no se conoce la cifra porque los órganos rectores de la AEAT han prohibido que se efectúe el cálculo. ¿Tal vez porque se malicia escandaloso? Y, más allá de las cifras macro, detrás de cada expediente hay un ciudadano que merecería el debido respeto y, además, de cómo se administre la justicia administrativa –grande, mediana o pequeña en su dimensión- depende, en buena medida, el clima fiscal, su índice de seguridad jurídica y, en definitiva, su calidad. No parece, a juzgar por lo que se oye decir a los asesores fiscales y a los inversores extranjeros, que en estos parámetros puntúe al alza nuestro sistema tributario”.

Muchas gracias, querido José Andrés, por esta valiosa y valiente aportación.

Pedro Herrera

Isabel Espejo and Victor Thuronyi: How Can an Excessive Volume of Tax Disputes Be Dealt With?

Isabel Espejo and Victor Thuronyi have published an inspiring work on How Can an Excessive Volume Screenshot abr 06 11.57.37of Tax Disputes Be Dealt With? (download full text) in the Tax Law Note Series of the International Monetary Fund.

I strongly recommend to read the full paper. For those of you who are in a hurry let’s quote the “checklist” of measures recommended by the paper to cope with an excess of tax litigation (p. 47).

“1. Ensure that the tax laws are well drafted. (para. 10).

2. Minimize the frequency of amendment of tax laws. (para. 10)

3. Publish guidance for taxpayers. (para. 11)

4. Adopt a flexible approach in agreeing payment arrangements. (para. 43)

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José Andrés Rozas: Propuestas para la reforma tributaria en el ámbito del IRPF y de la litigiosidad tributaria

José Andrés Rozas Valdés, Catedrático acreditado de la Universidad de Barcelona, ha publicado en FiscalBlog unasrozas interesantes propuestas para la próxima reforma tributaria centradas en el IRPF y en la reducción de la litigiosidad.

Como escribe el profesor Rozas:

“En los modelos de Derecho comparado que están a la cabeza de las experiencias más exitosas en la aplicación de los tributos, en la ordenación de las relaciones entre la Administración tributaria y los contribuyentes las pautas y protocolos de actuación son bien distintos. Estos sistemas, llamados de cooperative compliance, se construyen sobre la prevención del incumplimiento, no sobre su detección y castigo. Para ello se parte de la premisa de que se ha de tratar de forma desigual a los desiguales, que esto –y no el café para todos- es la igualdad. Es decir, no puede ser el mismo el modo de actuar y aproximarse a los problemas en la aplicación de los tributos que presentan las grandes empresas –que, en definitiva, son los socios preferentes de la Administración en la recaudación de los tributos- un pequeño empresario, un empleado o un agente económico que se desenvuelve en el mundo de la economía informal, la llamada sumergida”.

Recomiendo vivamente la lectura del artículo completo. Muchas gracias, de nuevo, querido José Andrés, por esta valiosa aportación y gracias a FiscalBlog por difundirla.

Pedro Herrera