Ideas para elaborar una tesis doctoral (8): citas y notas a pie de página

Enlace a (7): una doctoranda extranjera en España

Retomando la serie de posts sobre la elaboración de una tesis doctoral, me ocuparé hoy de un pequeño detalle de gran importancia: el modo de efectuar las citas, desde una doble perspectiva: su función y la forma de presentarlas.

La finalidad de las citas no es de erudición: no se trata de mostrar que se ha utilizado una amplia bibliografía. Se trata de reforzar la argumentación científica, indicando quién ha sostenido ya ideas semejantes a las nuestras o ideas contrarias que deben tenerse en cuenta (para refutarlas o para dejara abiertas otras posibilidades). Por tanto, las citas han de ser selectivas en un doble sentido, subjetivo y objetivo. Desde el punto de vista objetivo, han de elegirse aquellas citas que aportan algún elemento concreto a nuestra investigación. Desde el punto de vista subjetivo, debemos centrarnos en los autores que primero aportaron las ideas y aquellos otros que las refuerzan con alguna contribución original.

Si citamos una frase literal, debemos entrecomillarla e indicar la referencia exacta del trabajo de procedencia (página incluida), de modo que sea localizable por el lector. Si citamos una idea o aportación de otra persona con nuestras propias palabras no habrá comillas, pero resulta igualmente importante mencionar con exactitud de dónde hemos tomado la reflexión. En general, esta segunda técnica resulta preferible, pues nos permite destacar qué aspectos del trabajo citado resultan relevantes para nuestra tesis.

Por regla general la cita directa o indirecta no debe interrumpir el discurso, sino que deberá reflejarse en una nota a pie de página. Como criterio orientativo, deben evitarse las notas en que simplemente se citan trabajos “en tal sentido” sin precisar la peculiar aportación de cada uno. Tampoco resulta conveniente -salvo excepciones muy contadas- una nota más extensa que el texto principal de la página.

Podríamos decir que las citas (en el texto o en notas a pie de página) constituyen el armazón bibliográfico de nuestro trabajo: ha de estar allí sustentando el edificio, pero no de modo tan visible que distraiga del discurso principal. Desde luego, debemos evitar una patología de la memoria especialmente extendida entre los investigadores: la llamada criptoamnesia. Esta perturbación consiste en recordar las ideas que hemos leído pero olvidando que no son nuestras. Como advierte con frecuencia el profesor Federico Garau en su blog Conflictus Legum, “la cita de las fuentes de conocimiento es buena para la salud (y, además, te hará sentir mejor)”.

Pasemos ahora a analizar la forma de presentar las citas. A diferencia de lo que sucede en el mundo anglosajón, en el ámbito del Derecho español no existe un modelo rígido para efectuarlas: podemos encontrarnos con varias soluciones aceptables. Sin embargo, conviene adoptar desde el principio una concreta convención y aplicarla sin fisuras para garantizar así la corrección formal de nuestro trabajo. Para ello reflejamos aquí una de las fórmulas más frecuentes (adoptada por el gestor bibliográfico Zotero con el nombre Spanish legal).

Casi todas las citas que realicemos pueden encuadrarse en tres grupos:

–      Citas de artículos de revista.

–      Citas de capítulos de libros (parecidas a las citas de artículos).

–      Citas de libros.

En todas ellas, la inicial del nombre y los apellidos de los autores deberían aparecer en versalitas.

En el caso de los artículos de revista, el “título del artículo debe ir entre comillas”, mientras que el nombre de la revista debe estar en cursiva.

De modo semejante, en el caso de un capítulo en una obra colectiva, el “título del capítulo debe ir entre comillas” y el título del libro en cursiva.

Cuando se cite un libro como tal, el título debe ir en cursiva y no se utilizarán comillas.

Veámoslo con tres ejemplos:

Ember Status Item

 

 

 

 

 

 

Una última advertencia: cuando las obras se citan en la relación bibliográfica final, los apellidos del autor preceden al nombre (esto resulta lógico, puesto que los trabajos se citan por orden alfabético). En cambio, cuando el trabajo se cita en una nota a pie, resulta más elegante que la inicial del nombre preceda a los apellidos. Si el autor se cita en el texto lo ideal es mencionar el nombre completo (no la inicial) e incluir la cita de la obra en una nota a pie de página.

Espero que estas breves ideas resulten de utilidad. Para completarlas dedicaré en las próximas semanas un post a los programas gestores de bibliografía y, en particular a Zotero, que me parece el más útil para realizar trabajos de carácter jurídico.

Pedro M. Herrera

2 thoughts on “Ideas para elaborar una tesis doctoral (8): citas y notas a pie de página

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s