F. Garau: Roadmap for law professors in troubled times – Guía para profesores de Derecho en tiempos de crisis

Link to the full Spanish version – Enlace al texto completo en Español

English summary: Federico Garau, Professor of Private International Law at the Universidad de las Islas Baleares (Spain) has published an inspiring roadmap for law professors in troubled times. We’ll do our best follow it along our teaching innovation project. Thank you very much, Federico!

“1) Keep on researching even if funding has been dramatically cut down!

This is easier for us lawyers, who do not need heavy financial support to develop our projects. We should forget our personal interest and contribute to the society.

2) Do not give up transferring research results!

It would be ideal to reduce the cost and to spread the scope of possible beneficiaries. Everyone is free to assess his own efforts, but in case of maladjustments between supply and demand, supply draws back first. This is happening particularly among lawyers. We should forget our own interest and transfer results to the society.

3) Do no neglect teaching and take special care of it!

Due to the Bologna process we are implementing new study plans which demand more effort. Moreover, the economic crisis has reduced universities budgets. In this situation (more work and less resources) we should not skive off our teaching assignments. Students are not responsible for the economic crisis. They (or their parents) pay university charges as a consideration for  the public service of higher education. Are we going to draft low quality teaching activities, which require no effort for students and no work for professors? Are we appealing to the excuse that we are badly paid and we do not ought anything to our employers?

3) Help students to acquire knowledge!

Transmitting knowledge is the main goal of Universities. This should also be a priority for university professors. I am not talking about lowering the standards, but about fostering and awarding hard work.

4) Support promotion of younger researchers and junior academics!

What is meanest that a full professor who obstructs the promotion of  his assistants in order to remain the boss? I have met a couple of them who blocked university chairs for more than fifteen years in order to remain leaders of the team. This guys are usually punished with rebellion and hold in contempt by their own people. Supporting promotion of younger researchers is not a gift, but a must. They should develop their career and we can and must help then though our experience and networking.

5) Assume management positions at your university!

Management positions have been traditionally considered as a loss of time by university professors. However, somebody must be principal, dean or department director. Somebody did it when we were younger researchers and now is the time to do it ourselves. Some professors contempt university management and some are too eager to assume it in order to get promoted. In between these two vicious attitudes there are many sound opportunities to contribute to management tasks”.

Federico Garau, Catedrático de Derecho Internacional Privado en la Universidad de las Islas Baleares ha publicado una excelente guía para profesores universitarios en tiempos de crisis. En ella queremos inspirarnos para desarrollar nuestro proyecto de innovación docente. El título original es ¿Qué puedo hacer yo por la Universidad? Reproducimos los párrafos principales de su “hoja de ruta” (¡Muchas gracias, Federico!)

“– Continuar investigando dentro de nuestras posibilidades, aunque hayan disminuido drásticamente los fondos destinados a tal fin. Los que pertenecemos a ramas del conocimiento que tradicionalmente hemos investigado sin grandes necesidades presupuestarias y al margen de grandes proyectos, creo que debemos continuar haciéndolo. La sociedad se merece que lo intentemos y dejemos temporalmente a un lado el qué hay de lo mío.
Mantener la transferencia de resultados de nuestra investigación y, en la medida de lo posible, realizarla de forma que, con un mínimo coste, beneficie a una gran mayoría. Cada uno es muy libre de valorar su tiempo y esfuerzo como mejor le plazca, pero no olvidemos que en caso de desajuste entre oferta y demanda, quien primero se resiente es la oferta. El mundo del Derecho, que es el que mejor conozco, está sufriendo ajustes implacables en este sentido. Son momentos en los que debemos valorar muy bien el coste de la transferencia de resultados e intentar olvidarnos del qué hay de lo mío.
Cuidar especialmente la docencia y no racanearle dedicación, especialmente en estas horas de puesta en marcha de las titulaciones de Grado. Los nuevos planes de estudio exigen mayor dedicación que los tradicionales de Licenciatura: ajustada ratio de alumnos por clase, aumento de nuestra actividad docente mediante la realización y corrección de ejercicios de evaluación, disminución de las socorridas (y cómodas, para los profesores) clases magistrales, etc. Si a ello añadimos la disminución de la dotación presupuestaria para personal, el resultado de la ecuación es sencillo: aumento de nuestra actividad y de nuestra carga docente. Ante ello, no creo que sea el momento adecuado para buscar el escaqueo de los deberes docentes. Nuestros alumnos no tienen culpa de la situación económica actual. Es más, ellos (en la mayoría de casos, sus padres) pagan unas tasas académicas para recibir una enseñanza de calidad, para recibir -no me cansaré de repetirlo, porque creo que en algunos sectores universitaros no se tiene lo suficientemente en cuenta- el servicio público de la educación superior. ¿Vamos a empezar ahora los profesores a planear actividades académicas que se pueden resolver con cuatro patadas y que representan para nosotros escaso trabajo, porque consideramos que nuestro esfuerzo por la institución universitaria debe ser el mínimo justo, porque todo se nos es debido y nada, o casi nada, le debemos?
Ayudar a los alumnos en el proceso de adquisición de conocimientos. La principal función de la Universidad es la transmisión del conocimiento y a ella creo que hemos de dedicar una gran parte de nuestros esfuerzos. No estoy pidiendo que se regalen los títulos, ni mucho menos. Los alumnos deben esforzarse razonablemente y obtener unos resultados también razonables. El esfuerzo y la dedicación del alumno, elementos ineludibles de su formación, deben ser recompensados adecuadamente; cuando no, porque nadie aprecia lo que ha obtenido sin esfuerzo.
– Favorecer la promoción de las generaciones de investigadores y profesores que nos siguen. Pocas cosas hay más despreciables en la Universidad que el Catedrático que durante años ha bloqueado la promoción de sus discípulos para poder continuar siendo “el único Catedrático del área”, el “jefe” -máxima expresión del qué hay de lo mío- (conozco el caso de un par de Catedráticos que durante más de tres lustros bloquearon la provisión de las cátedras de su especialidad con la única finalidad espuria de poder continuar mandando y de realizar los trabajos científicos que surgían). El castigo que estos individuos suelen recibir es la rebelión, primero, y el despreció, después, de sus propios discípulos. Este deber de promoción no lo entiendo como un obsequio, pues hay que recordar a las nuevas generaciones de profesores que ellos tienen la responsabilidad de la creación y el desarrollo de su propio currículo (docente, investigador y de gestión). Nosotros podemos (y debemos) ayudarles, poniendo a su disposición nuestros contactos y nuestra experiencia para que publiquen, investiguen y se formen, pero de ellos depende aprovecharlos.
– Colaborar en las tareas de gestión universitaria. Durante años se han venido despreciado las tareas de gestión y eso a pesar de que todos somos conscientes de que alguien debe dirigir un Departamento, una Facultad o una Universidad. Puesto que a lo largo de una gran parte de nuestra vida universitaria alguien se encargó de dirigir nuestra Universidad y sus centros, en algún momento tendremos que hacer nosotros lo propio, devolver a la comunidad universitaria lo que durante años hemos recibido. Entre los profesores que siempre han renegado de la gestión y los que ahora la buscan desaforadamente, porque es un mérito a valorar en los procesos de acreditación para los cuerpos docentes universitarios -variaciones ambas del qué hay de lo mío-, existe un amplio abanico de dedicaciones a las tareas de gestión”.

2 thoughts on “F. Garau: Roadmap for law professors in troubled times – Guía para profesores de Derecho en tiempos de crisis

  1. En resumen, en tiempos de crisis hay que incrementar la generosidad y el esfuerzo, totalmente de acuerdo, y que los políticos reduzcan el gasto supérfluo y den ejemplo de austeridad

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